
En la primera parte, conté mi historia… Cómo viví el tema de los modelos convencionales que quieren que sigamos. En mi caso, me fui para el lado opuesto de esos modelos. Di una patada al tablero…
Ahora, también está
la contra partida de la desicion… Uno puede romper con los modelos impuestos, pero eso trae
mochilas muy pesadas de llevar… Las mochilas de los demás!... Los prejuicios de
los demás…
Cuando hay un prejuicio, demostrar que tienen razón es fácil… Lo difícil es demostrar lo contrario… Si sos rubia y tonta está todo bien… Pero demostrar que sos rubia e inteligente, te cuesta el doble que a una morocha.
Aclaración: Doy
mucho el ejemplo de la rubia y la morocha porque se me pegó de Francia. En
Francia está muy instalado el chiste de la Rubia tonta y la Morocha
inteligente. En Argentina no tanto… Pero en Francia están todo el tiempo con
los chistes de las rubias huecas… Y si sumamos que yo soy una rubia
arrepentida, es una forma de reírme de mí misma también….
Volviendo a los
prejuicios de los demás… Evidentemente, es mucho más fácil seguir los modelos
convencionales que transgredirlos… Primero, porque ya están escrito y solo hay
que seguirlos (aunque a veces ni eso es tan fácil…)… Y segundo, porque ya tenés
asegurada la aceptación de los demás…

En mi caso, todo me resultó cuesta arriba… Demostrar que soy inteligente, dar exámenes académicos en una Universidad donde de por sí, la mayoría son hombres, y las pocas mujeres que hay, responden a la estética de la bibliotecaria de los comics… Yo, 1.73 m, 53 kg (aun hoy los conservo, eh?), vestida modernosa, no soy linda pero atractiva… No correspondía al modelo de la “buena estudiante” así que tenía que demostrar que lo era… Mis 8 eran 10 de los demás… Los profesores no me perdonaban una…. Mis compañeros, al principio se reían pero con el tiempo, me aceptaron…. Sabia más que una de las “Bibliotecarias”, pero a mí, me puntuaban menos… Aun así, termine en tiempo y forma y con un promedio general de 7.60 más que merecido!
Y buscar
trabajo!: ahí se juntaron dos prejuicios: Mujer y Atractiva… Tuve que estar 3
años ejerciendo de Profesora en colegios secundarios porque nadie me daba una
oportunidad… Que siempre me ganaba un hombre…Y que me subestimaban por mi
apariencia física…
Pero acá
llegamos a un punto de inflexión, donde una vez abierta la puerta, los
prejuicios pueden ser vencidos… “La Subestimación”… Una vez que pude lograr
entrar en una empresa, con un puesto mediocre, tuve que soportar la
subestimación de todos… La nena fashion hueca que todos se querían levantar y
nadie tomaba en serio…. Esa nena hueca, aceptó la subestimación y dejó que se
acercaran a ella para tratar de seducirla… Y mientras lo hacían, le contaban
los secretos de cómo hacer trampas en los resultados, de cómo hacer las cosas
bien, de cómo hacer las cosas mal… 
Los que subestiman, bajan la guardia, y solo se focalizan en su objetivo, en su presa… Y para cazarla, utilizan cualquier método, hasta el revelar secretos, dar conocimientos…. Y así fue, como la subestimada aprendió y adquirió experiencia en todos los procesos de la empresa y sobre todo, en todas las trampas que se hacían… Y así fue como un día, le dieron la oportunidad de ascender a Gerente de Calidad, y esos cazadores que me habían subestimado, se convirtieron en “cazados”… Porque ahora, yo los controlaba… y gracias a ellos mismos, yo sabía cómo hacerlo y sobre todo, conocía todas las trampas que usaban para truchar los resultados…
Los cazadores
cazados… Y lo mejor, es que ninguno jamás logró tocarme un pelo… Ahí estaba el
secreto también… en tanto no me cazaban, el interés seguía y yo seguía
acumulando información… Así que al final, nadie llegó a su meta… Excepto yo…

Por eso, a mí me encanta que me subestimen… Yo prefiero que me tomen de tonta y no de viva…. Porque si aprendemos a jugar a “Juego de la Subestimación”, el subestimado siempre gana…
El problema de cuando
te Sobreestiman, es que siempre esperan más de vos… Nunca vas a llegar a colmar
las expectativas… por eso, a la larga, siempre te vas a sentir mal… hasta te
vas a sentir menos… Entrar en el juego de la subestimación, no solo puede dar
ventajas a la hora de querer obtener algo, sino que además, te da la
posibilidad de sorprender al otro… es un poco como tener el timón de la
relación…

Conclusion: yo siempre preferí que me vean como “Pelitonta” (adjetivo que siempre utilizo para definirme, basándome en esta idea), que como “Viva”… No me gusta estar gritando a los cuatro vientos que soy inteligente, que valgo mucho… Decirlo, gritarlo, no hace que los demás lo vean o lo crean… Y lo principal, la UNICA que lo tiene que ver y saber, soy YO…
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