Es tan
importante para nosotras lo que los demás piensan de nosotras, que Cuantas
veces lo anteponemos a nuestros deseos por miedo a lo que piensen de mi!!!.... “Ayy
nooo, no puedo volver con él, mis amigas van a pensar que soy una tarada!!”….
“Ay noooo, si lo perdono, jamás podría volver a llevarlo a la casa de mis
padres!”… Decimos que nuestra vida es nuestra, pero Cuantas veces dejamos
nuestra vida en manos de otros?... Como dije en otro post, es una buena forma de
no hacerse cargo de nuestras decisiones, pero también, es un exceso de importancia
en la mirada de los demás… que no dejan de ser espectadores…
Algo que nos pasa muy seguido, como consecuencia de la importancia que le damos a la mirada de los demás, es subirnos a un caballo, del que después, tenemos que bajarnos sin una gota de glamour!...”No me llames más! Nunca voy a volver con vos!”… Y así nos sentamos frente a nuestras amigas, orgullosas de la decisión que tomamos y sobre todo, orgullosas de la admiración que nuestras amigas, padres y demás expertos tienen por nosotras… PORQUE TOMAMOS LA DECISIÓN CORRECTA!... La que todos esperaban…
Y pasan los días,
y el teléfono no suena…Porque claro, ese No me llames, en realidad es un “perseguime
hasta el cansancio!”... “Implorame, rogame que vuelva, acósame!”… Y nada de eso
pasa, porque como ya deberíamos saber, las novelas de la tele, son de la tele…
los cuentos de Disney, están en Disney… y el hombre real, es básico y va a
captar el mensaje tal cual se lo damos… Si le pedís que no te llame, pues no te
va a llamar…. Y como ya dije, no por falta de amor, simplemente porque va a
respetar lo que pedimos (algo que es bastante lógico)…. Entonces nuestro
cerebro empieza a funcionar a mil por segundo… Primero bronca, enojo, que no
nos llama porque no nos ama… Que no nos persigue porque no le interesamos… y de
ahí al pánico, un paso…. “¿y si no le veo nunca más?.... ¿Y si ya se encontró a
otra?... ¿Y si lo pierdo para siempre?”…
Cuando llegamos
al punto máximo de terror, ahí es cuando volvemos sobre nuestros pasos…. En
este punto es cuando nuestro cerebro comienza a tratar de buscar excusas para justificarlo, culpas dentro de nuestras acciones…. Entonces, entre
el pánico a que no vuelva, y las “nuevas culpas nuestras” que aparecen, es
cuando empezamos a bajar del caballo elaborando estrategias tontas para tratar
de auto-convencernos que en realidad es él el que vuelve…
Y vienen los mensajes
con excusas tontas…”Solo te llamo para decirte que te vence la factura del
celu, que no te olvides de pagarla!”… o “por casualidad ¿no habrás encontrado un
anillo en tu casa?”… Y obviamente, desorientamos al otro que no entiende el
mensaje que estamos mandando… Como no lo va a entender si es taaaan claro!!!...
Pero no, no lo entiende, porque sigue con lo explicito; “No me llames nunca más!”…
y así, buscando excusas, terminamos muchas veces, no solo llamando, sino pidiendo
que vuelva!....
Eso sí, todo este retroceso, esta bajada del caballo, lo hacemos solitas… Nada de contarlo a las amigas!... Después veremos cómo arreglamos el relato, pero no podemos permitir que sepan que al final, Mahoma no vino a la montaña, sino que la montaña, volvió a Mahoma, cantando bajito y con la cabeza bien baja…

Ahora digo, ¿y esto no se puede evitar?... Claro que si… Acciones como estas, de avanzar en una decisión y después retroceder tus pasos para bajar la cabeza, trae consecuencias muy dañinas para tu pareja… primero, porque confundimos al otro…. Pero principalmente, porque nuestra pareja, deja de creernos, deja de admirarnos, deja de tener miedo a perdernos…. El hombre comienza a sentir esa seguridad de que pase lo que pase, nosotras vamos a volver, y ahí sí, el final de la pareja comienza… Por eso, en lugar de subirse al caballo tan rápido… En lugar de complacer tanto el deseo de los demás, de cuidar tanto la imagen que los demás tienen de nosotras…. ¿Por qué no tomamos un poco más de tiempo en decidir, en elegir, en mandar tu mensaje de “Basta! Se acabó!”?.... ¿Por qué no vemos más allá y nos preguntamos si nosotras estamos preparadas a sostener una situación así en el tiempo?... ¿Podemos dar vuelta la página de verdad?....
¿Por qué en lugar de buscar la novela de Andrea del Boca y el cuento de
Blancanieves, no pensamos solamente en nosotras?... en lo que verdaderamente
queremos y necesitamos… Es más inteligente y productivo, no cortar con alguien
y entablar un dialogo con final abierto… que plantear un final definitivo que
después tenemos que reabrir nosotras mismas…Yo siempre digo, “No magnifiquemos tanto”… Un engaño, un cuerno, una mentira, una decepción… no es tan dramático, como parece cuando estamos en la fase “me subo al caballo y ya está!”….. Esperar a la fase siguiente, es mucho más productivo para todos…
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